Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

El madridismo estuvo pendiente al partido de Saint Denis entre España y Francia por conocer a Mbappé en sociedad y por ilusionarse con el que parece que será próximo portero del Real Madrid: David De Gea. El guardameta del Manchester United tuvo poco trabajo en un partido en el que fue de más a menos en cuanto a protagonismo.
Francia empezó como un torbellino el encuentro y todo hacía indicar que De Gea tendría mucho trabajo. Mbappé le puso a prueba en el minuto cuatro después de rematar con el exterior un centro de Kurzawa. El portero del United se tuvo que emplear a fondo para evitar el gol del ariete monegasco, que se había anticipado a Sergio Ramos en un movimiento que dejó a las claras su talento.
Tras ese susto, España tomó el control del balón, aunque Francia seguía manteniendo su peligro tanto al contragolpe como en el juego a balón parado. En esta última suerte, De Gea se mostró menos eficaz de lo habitual. Primero Piqué le salvó del gol sobre la línea tras hacer la estatua ante un remate de cabeza de Koscielny y posteriormente tampoco estuvo afortunado a salir a atajar ningún balón ante una cadena de córner de Francia. Muestra de su nerviosismo fue que pegó un zapatazo en un despeje que llegó hasta la portería de Hugo Lloris.
En la segunda mitad, pese a un arranque prometedor de Francia, el guardameta apenas tuvo trabajo. En el gol anulado a Griezmann apenas pudo hacer nada por interceptarlo por lo vertiginoso de la jugada y posteriormente Francia no logró disparar a portería.
De Gea tuvo un partido mucho más tranquilo de los que está acostumbrado en el Manchester United, aunque su parada en frío ante Mbappé deja a las claras de que se trata de un portero que marca las diferencias. Aunque no tuvo su día por alto, acabó con la portería a cero, algo que actualmente el Real Madrid no puede decir en muchas ocasiones.

infoBETS


Espacio Publicitario