Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Ha dolido. La derrota del Real Madrid a manos del FC Barcelona en el clásico del pasado domingo todavía escuece en el Santiago Bernabéu.
De tener la Liga al alcance de la mano y poder centrarse en la Champions, el equipo ha pasado a tener que apretar los dientes de aquí a final de temporada si quieren levantar algún título.
Los futbolistas no daban crédito. No entendieron los blaugrana pudieron levantar el partido. Sobre todo después del mazazo a los culés de empatar a cinco minutos del final.  
Enfado general
Después del pitido final, los hombres de Zinedine Zidane llegaron realmente enfadados al vestuario. Uno más que el resto.
Según Eduardo Inda, Cristiano Ronaldo estaba “hípermosqueado e híperenfadado”. Tantel portugués explotó gritando que el resultado del clásico “es una puta mierda” y pidió explicaciones a sus compañeros por la derrota.
Y es que el enfado del luso vino acompañado de una bronca a varios de sus compañeros con especial énfasis en uno de ellos.
Bronca sonada
El portugués recriminó a Marcelo no haber evitado el contraataque de los de Luis Enrique. Ya lo había hecho sobre el terreno de juego y continuó el encarnizamiento en el vestuario. CR7 le echó en cara al brasileño no haber hecho una falta a Sergio Roberto cuando pudo, aunque ello le hubiera costado no jugar en Riazor ante el Deportivo de la Coruña.
La bronca no llegó a mayores porque Sergio Ramos intervino. El capitán evitó que el conflicto se saliera de madre. Es lo que menos le conviene al Real Madrid en este momento y el de Camas puso orden para que la situación no se desbordara.
El mensaje del central fue claro: no es momento de recriminaciones, sino de remar todos en la misma dirección para lograr el mayor número de logros a final de temporada. Entonces será el momento de buscar razones y tomar decisiones.