Sergio Ramos destroza al Barça con una rajada memorable

Cuenta atrás activada. A un paso de entrar al mes de mayo, la temporada ya ha descorchado la recta final del curso. Con cinco partidos ligueros por delante –seis en el caso del Real Madrid-, la competición ya está a punto de decidirse.
Con la victoria del FC Barcelona en el Santiago Bernabéu la pasada semana, Leo Messi reavivó el interés por la Liga. De hecho, si el Madrid se hubiese llevado los tres puntos de oro del Clásico, el desenlace ya estaría prácticamente escrito.
Ahora bien, con el 2-3 a favor de los culés, la cosa ha cambiado. Los merengues y los barcelonistas colideran la tabla clasificatoria, aunque la realidad es que los de Zinedine Zidane tienen un partido de ventaja aún por disputar. No está nada decidido.
El mensaje de los ‘capos’
La euforia vivida por los azulgranas tras ganar la batalla del pasado domingo fue digna de la celebración de un título, sin embargo, la realidad es que únicamente habían ganado el orgullo y los tres puntos. Nada definitivo.
Tanto es así que, según desvelan fuentes allegadas al Bernabéu, esto es lo que opinan los pesos pesados blancos.
Mientras que el malestar por haber perdido los tres puntos de la seguridad en el Clásico sigue haciendo estragos, los capitanes –con Ramos como abanderado- rompen una lanza a favor del madridismo.
“No nos pongamos nerviosos”. Aunque los culés hayan salido victoriosos de la batalla directa, la realidad es que el Madrid sigue vivo en la Liga y en la Champions. Únicamente dependen de ellos mismos.
Y es que las palabras, en especial de Sergio, fueron hacia una dirección: el Barça celebró la remontada ante el Paris Saint-Germain como un título igual que la victoria en el Clásico.
Con aficionados en Canaletes y el equipo festejando por todo lo alto, la realidad es que, de momento, no se ha ganado nada. Están fuera de la competición europea y dependiendo de los blancos en la Liga.
Así pues, la tranquilidad en el conjunto merengue es total. Deben reconducir la situación y superar el bache del domingo, aunque pensado fríamente, los merengues tienen todo de cara. Dependen de ellos mismos. El Barça no puede decir lo mismo.
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