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La bomba sobre la marcha de Cristiano del Real Madrid provocaría un terremoto en Chamartín. Su marcha supondría, de forma inmediata, una inyección importante de capital. Con ello, el Real Madrid se lanzaría a la caza de una superestrella que, junto a Bale, recogiera el papel que el luso dejara en el Bernabéu. De hecho, el anuncio de su posible salida este verano ya ha repercutido en las operaciones que se estaban llevando a cabo: ni Morata ni James se van, de momento.
La posible salida de Cristiano del conjunto madridista es una de las mayores sorpresas que se recuerdan por el Bernabéu. En el club sabían del enfado del portugués por sus supuestas discrepancias con el fisco español, pero nada de que su decisión fuese la de abandonar el club.
De concretarse su salida, algo por el momento nada claro, en el club barajarían la opción de fichar a otro galáctico que sustituyese al que ha sido líder del equipo desde que llegase en 2009. Una labor nada fácil. Y es que, Cristiano ha puesto el listón muy alto. Capaz de hacer entre 40 y 50 goles por temporada, el nuevo crack debería acatar la responsabilidad de hacer olvidar al actual 7 madridista.
De momento, el ‘caso CR7’ ha paralizado la operación salida. Morata y James, que estaban prácticamente fuera del conjunto blanco, ahora ven como su futuro puede tomar una dirección bien distinta. Uno de los dos, o incluso ambos, podrían tener de nuevo un hueco en el equipo y la entidad madridista podría negarse a que ellos también salieran.
La envergadura de Cristiano en el conjunto blanco es tal, que el anuncio sobre su deseo de abandonar España ha logrado frenar en seco cualquier negociación que tenía abierta el club. Tanto para entrar como salir. No quieren mover ficha antes de solucionar una de las cuestiones más importantes que le han surgido a los blancos en los últimos años: qué pasará con el luso.
Para bien o para mal, la marcha de CR7 dejaría en las arcas del Real Madrid un montante superior a los 200 millones de euros. El conjunto blanco se ha estado armando durante las últimas ventanas de traspasos para asegurarse el futuro. El fin de la ‘era Cristiano’, de producirse, precipitaría los acontecimientos y cambiaría el devenir de algunos de los futbolistas que hoy piden más presencia en el terreno de juego.
Si por el contrario, finalmente se soluciona y se convence al jugador de que debe quedarse en Madrid, todo volvería a su cauce y se seguirían los pasos que estaban previstos este verano. Pase lo que pase, el Real Madrid seguirá adelante, con o sin él. Los que están y los que vendrán continuarán con el legado madridista.