Venimos leyendo en las últimas semanas, incluso antes de que se celebrara la final de la UEFA Champions League, que Álvaro Morata no está a gusto con su situación en el Real Madrid C.F. y que está buscando una salida del Club blanco.
Permítanme que les diga que esta situación no me pilla por sorpresa, ni les debería de pillar a ustedes, por mucho que nuestros “amigos” periodistas quieran hacerles creer lo contrario. La prensa nacional quiere hacernos ver que, Morata, canterano desde niño, madrileño y como todos sus defendidos, español, es uno de los delanteros con más proyección del fútbol europeo y, además, un madridista de corazón que, una vez más, dejará escapar nuestro presidente para hacerse con los servicios de un jugador extranjero que solo y exclusivamente se mueve por el dinero y no por el amor que, por el contrario, a Álvaro le mueve por el club de Chamartín.
Pero a mi juicio, todas estas aseveraciones deberíamos ponerlas en entredicho por los siguientes motivos. El primer motivo que podemos, cuando menos, debatir, es el aura de delantero “crack” que sus amigos nos han intentado imponer.
Morata, al que todos hemos visto debutar hace nada menos que siete años, es un delantero con buena talla, con buen manejo de balón y capaz de caer a banda. Todo ello, sumado, hacen de él un delantero aprovechable, pero también todas esas características son en su conjunto y cada una por su parte, mejorables. Ningún aficionado madridista diría de Morata que es un “fuera de serie”, ni tampoco dirían que es todo ”garra y corazón”.
Tras su paso por la Juventus de Turín, se vio un Morata más maduro y con algo que le había dado el correoso “Calcio”, más pundonor, más sacrificio. Esto hizo que la dirección deportiva del Real Madrid, C.F. tomara la decisión de repescarlo por la cantidad pactada en su momento, 30 millones de €, sobre todo con el cariz que estaba tomando el mercado futbolístico europeo tras el fichaje de Higuain por la “Juve” por 85 millones de €, algo que el Real Madrid, C.F. podría aprovechar para sacar rédito de una operación por un jugador de su propiedad, cosa totalmente lícita para todos los clubes del mundo, excepto, según opinan los “juntaletras” para el Real Madrid C.F.
Esto no significaba que el Real Madrid C.F. hubiera visto en Morata el delantero sobre el que recaería el peso goleador del equipo, ni en el que se centrara el juego ofensivo, sino que, el Real Madrid C.F. veía en Morata un delantero de SU propiedad y que podría sumar en la actual plantilla madridista, que, por otro lado goza de delanteros de superior calidad que el propio Álvaro.
El segundo motivo que podemos discutir es la condición madridista de Morata. No podemos, ni debemos negar, su condición de canterano, ni su origen madrileño y español, su DNI así lo certifica, pero… permítanme que si ponga en duda su madridismo. Al bueno de Álvaro le persigue un entorno cuando menos, sospechoso, empezando por su propia familia.
Morata padre, exdirector comercial de Cadena Ser y Cadena Cope, medios que como todos sabemos mantienen una guerra continua contra el madridismo y en particular, contra su presidente, no ha dudado en encabezar un lobby a favor de su retoño y, apoyado en sus amigos periodistas, hacer que Morata fuera titular en el Real Madrid en detrimento de otros compañeros.
Por otro lado, el delantero madrileño formó parte de las categorías inferiores del Club Atlético de Madrid, su abuelo es seguidor acérrimo del equipo del, hasta hace pocas fechas, Manzanares, cosa que por otra parte comparte con grandes leyendas madridistas, pero, además, su representante no es otro que, el otrora central del club rojiblanco Juanma López. Esto convierte su entorno en algo más que sospechoso, convierten su entorno en un polvorín.
Además, yo pongo en duda su madridismo porque un madridista no se va a la Juventus sin luchar por un puesto en el equipo de su corazón, un madridista no pone pegas cuando dicho equipo le “repesca” del club italiano para volver a su casa, un madridista no se pasa llorando toda una temporada pidiendo más minutos y con ello perjudicando la tranquilidad de un vestuario, un madridista no se pone a gimotear en medio de la celebración de una liga, un madridista, querido Álvaro es “Nacho” Fernández, tu querido compañero, si tan amigo eres, pregunta a él qué es ser madridista.
Querido Morata, desde estas líneas estaríamos encantados de que formaras parte de esta gran plantilla, estoy convencido que, Zinedine Zidane, ha inventado otro sistema de gestión del fútbol, otro sistema de gestión de plantillas, donde los titulares y suplentes pasarán a mejor vida y donde tú tendrías tanto protagonismo o más, que el que has tenido en esta última, y exitosa para todos, campaña, pero… no a cualquier precio, no soportando a tus amigos de la prensa seguir presionando a diario a nuestro equipo, no, no eres un jugador tan grande como para soportar otra vez un, si se me permite la expresión “Casillazo”.
Morata, no has sido titular en el Madrid en tu primera etapa, no has sido titular en la “Juve”, no has sido titular en el Madrid de vuelta y, aun jugando más de mil minutos, ganando un título de liga con tus compañeros, aun teniendo el entrenador un gesto tan grande como darte minutos en la final de la pasada UEFA Champions League en una clara muestra de cariño y confianza, aun así, tu sigues queriendo meter el dedo en la llaga, sigues queriendo marcharte del Real Madrid, C.F.
Sólo me queda decirte una cosa Álvaro. Adiós Morata, adiós.

PEDRO GONZÁLEZ - MADRID
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