Gareth Bale es un jugador estratégico para el Real Madrid y por eso el club blanco le amplió hace poco su contrato hasta el 2022 con la pertinente mejora salarial. En la planta noble del Bernabéu confían plenamente en su capacidad para ser el heredero de Cristiano, el jugador franquicia cuando el portugués baje el nivel o decida irse, pero el galés tiene que dar un paso adelante y, lo que es más importante, tiene que cortar la sangría de lesiones.
Bale no lo pasó nada bien durante la pasada temporada por ese motivo. No entiende por qué sufre tantas dolencias si vive por y para el fútbol, se cuida la alimentación, el descanso, entrena al máximo, se deja asesorar… Pero no hay tiempo para lamentarse en demasía, por lo que Zidane, Antonio Pintuos y los médicos del club merengue van a diseñar un plan específico para que el Expreso de Cardiff vuelva a su mejor nivel, para que vuelva a ser ese Bale desequilibrante de hace dos años o del inicio del curso pasado.
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