Florentino, 17 años iluminando al madridismo


16 de julio del 2000. Día importante para el Real Madrid. La entidad deportiva más brillante de la historia llamaba a sus socios a las urnas. Había elecciones. Lorenzo Sanz, el hombre de La Séptima y de La Octava, esta última ganada en París un mes y 20 días antes de los comicios, era el máximo favorito ante un Florentino Pérez que se presentaba por segunda vez. En 1995 había sido derrotado por Ramón Mendoza en una elecciones tremendamente ajustadas donde el recuento duró ocho horas.
Para sorpresa de todos, los socios querían un cambio de rumbo. Era el Madrid de las dos Champions, pero también el que tenía que vender a jugadores –Seedorf es un ejemplo– por la deficiente situación económica que vive el club en ese momento. Florentino derrota por 16.469 votos contra 13.302 a Sanz. Con el fichaje de Luis Figo como principal baza electoral, el actual máximo mandatario blanco comenzaba su andadura.
Ocho días después de ese momento, Figo llegaba al Real Madrid. La primera gran promesa de Florentino se cumplía. En su primer año ganaba la Liga y alcanzaba las semifinales de la Champions League. Aunque lo mejor estaba por venir. La segunda promesa que se cumplía llegaría el 5 de noviembre, cuando Alfredo di Stéfano era nombrado presidente de honor.

El Real Madrid, el mejor equipo del siglo XX. (FIFA)

Los primeros cuatro años de Florentino se caracterizaron por la creación de un equipo de ensueño, donde hay un día marcado en rojo. El 9 de julio de 2001 se hacía realidad el deseo de fichar a Zinedine Zidane, mejor jugador del mundo por aquel entonces. Esa misma temporada se ganaba La Novena con un gol para la historia del francés.
Al siguiente año llegaba Ronaldo un 31 de agosto frenético. Con su fichaje se formó un equipo perfecto que ganaría la Liga esa misma temporada. Pero al final de aquel curso algo se empezó a romper. El club tomaba la decisión de destituir a Vicente del Bosque y de echar a Fernando Hierro. Comenzaba el principio del descanso.

La llegada de Beckham

Una vez superado el shock, tocaba seguir hacia adelante. Carlos Queiroz llegaba como entrenador y en su política de fichar un crack por año David Beckham aterrizaba en el Real Madrid. El inglés se convirtió pronto en algo más que un futbolista. Una imagen mundial que llevó al club a convertirse en una potencia económica. A pesar de esto, en lo deportivo las cosas no fueron como se esperaban.
Una Supercopa de España y nada más. El equipo ese año terminó fundido, dejó escapar una gran ventaja en Liga, perdió la final de la Copa del Rey ante el Zaragoza y cayó en cuartos de final de la Champions ante el Mónaco. Lo que olía a triplete quedó en fracaso. Era la primera vez que Florentino no ganaba un título de los considerados como grandes.
No obstante, el fracaso deportivo no le privó de ganar las elecciones por aplastamiento. Florentino vencía con el 94,2% de los votos a Lorenzo Sanz y Arturo Baldasano. Ese día nacía la Ciudad Real Madrid, un ejemplo entre los complejos deportivos actualmente.
Los años siguientes en lo deportivo no fueron los mejores. No se ganaría ningún título, aunque económica y universalmente el equipo dio un salto sideral. A pesar de esto, el 27 de febrero de 2006 tomaba la decisión de dimitir tras un partido en Mallorca. Convencido de que era la mejor decisión tras haber “maleducado a los jugadores” dijo adiós al Madrid.

Una reflexión eficaz

Florentino daba un paso al lado y dejaba el Real Madrid antes de que finalizase aquella temporada. Su proyecto se había estancado y necesitaba dar un giro a la situación. Su marcha terminó con Ramón Calderón como presidente en extrañas circunstancias. Aunque no tardó mucho en volver. 3 años y 3 meses de descanso, de reflexión y de ver en lo que había fallado. Ese fue el tiempo que necesitó para volver a ser presidente.
Florentino comenzaba su segunda etapa el 1 de junio de 2009. Llegaba pidiendo “perdón” por los errores del pasado, con el deseo de convencer a Zidane para que trabajase a su lado y con la idea de que se tenía que hacer en unos meses el trabajo que no se había hecho en los tres últimos años.

Cristiano Ronaldo y la reconstrucción

Con esa filosofía en el primer verano llegaron Cristiano Ronaldo, Kaká, Karim Benzema, Xabi Alonso o Álvaro Arbeloa, entre otros. Comenzaba la reconstrucción. Y en el banquillo Pellegrini. El chileno fue el elegido para arrancar el proyecto, aunque no funcionó. Sólo estuvo un año como entrenado en el que no ganó títulos.
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